Un mantenimiento web razonable cuesta en España entre 30 y 80 € al mes si solo cubre copias y actualizaciones, y entre 80 y 200 si además incluye horas de cambios y alguien que descuelgue el teléfono. Lo que pagas con eso es que alguien mire tu web cada día, actualice lo que haya que actualizar sin romperla y sepa volver atrás cuando algo se rompe igualmente. El alojamiento va incluido en unos planes y en otros no, y esa es la primera pregunta que hay que hacer.
Qué cubre un mantenimiento serio
Hay siete cosas que tienen que estar; sin ellas, lo que pagas es una cuota y poco más. Las enumero en el orden en que suelen preguntarse.
Actualizaciones probadas, con vuelta atrás. WordPress, sus plugins y la versión de PHP del servidor cambian cada pocas semanas. Actualizar a ciegas desde el botón del panel funciona casi siempre; la vez que no, deja la web en blanco un viernes por la tarde. Lo serio es hacer una copia antes, actualizar, comprobar que la portada, el formulario, el pago y el aviso de cookies siguen funcionando, y restaurar la copia si algo falla. Con un registro de qué se actualizó y cuándo.
Copias diarias fuera del servidor. Una copia guardada en el mismo servidor que la web desaparece con el servidor. La copia tiene que estar en otro sitio, hacerse cada día como mínimo y conservarse durante semanas, porque a veces te das cuenta del problema quince días después de que ocurriera. Y alguien tiene que haber probado que se puede restaurar.
Vigilancia las 24 horas. Un sistema que comprueba cada pocos minutos que la web responde y avisa a una persona cuando deja de hacerlo. Sin esto, quien te avisa de que la web está caída es un cliente, el lunes, por WhatsApp.
Certificado renovado. El candado del navegador caduca cada 90 días con Let's Encrypt, o cada año con los de pago. Cuando caduca, Chrome muestra una página roja a pantalla completa y nadie pasa de ahí. Es un fallo tonto y es de los que más urgencias provocan, porque se nota de golpe y un lunes.
Cabeceras de seguridad. Son instrucciones que el servidor envía al navegador y que evitan una parte de los ataques más comunes. Se configuran una vez y se revisan cuando cambia algo. En las 190 webs municipales que medimos el 3 de septiembre de 2026, solo el 19 % envía HSTS y el 14 % una política de contenido; no cuesta dinero, solo que alguien lo haga.
Legal al día. El aviso de cookies tiene que dejar rechazar con la misma facilidad que aceptar, lo que exige la guía de la AEPD desde el 11 de enero de 2024. Cada vez que se instala una herramienta nueva (un chat, un vídeo de YouTube, un píxel de Facebook, un mapa) el aviso tiene que recogerla. Eso es mantenimiento, no una tarea del día de la entrega.
Cambios pequeños. Cambiar un precio, subir una foto, corregir una errata, añadir una persona al equipo. Los planes serios incluyen un número de horas al mes y dicen cuántas.
Lo que se queda fuera
Rehacer la web. Si la web tiene ocho años, tiene una plantilla que ya no se actualiza y se ve mal en móvil, el mantenimiento la mantiene viva, pero no la convierte en otra. Tampoco cubre el posicionamiento: escribir contenido cada mes, conseguir enlaces, gestionar la ficha de Google o llevar campañas de anuncios son servicios aparte, con su precio. Ni el diseño de páginas nuevas más allá de las horas incluidas, que se cobran a 65 € la hora o con un bono.
Conviene tenerlo claro porque hay proveedores que venden "mantenimiento y SEO" por 60 € al mes, y por ese precio no se puede hacer ninguna de las dos cosas bien. Yo desconfiaría más de ese paquete que de uno de 49 € que solo promete copias y actualizaciones y las hace.
Cuánto se paga en el mercado
| Tipo | Precio al mes en 2026 | Qué suele incluir |
|---|---|---|
| Básico (freelance o agencia pequeña) | 30 a 80 € | Actualizaciones y copias; a veces alojamiento |
| Estándar | 80 a 200 € | Lo anterior más 1 a 3 horas de cambios y respuesta en 24 a 48 h |
| Agencias de Madrid con tiempos garantizados | 150, 250 o 400 € | Respuesta en horas, horas de cambios; alojamiento aparte |
| Hosting gestionado (si va aparte) | 3 a 28 € | Servidor, copias del proveedor, certificado; nadie actualiza tu web |
| Suscripción "web más mantenimiento" | 29 a 49 € | Web de plantilla, alojamiento y cambios; la web no es tuya |
Fuentes: el desglose de Duegency del 12 de julio de 2026, la página de precios de Páginas Web en Madrid y Cronoshare, consultadas el 2 de septiembre, y las tarifas de renovación de Raiola, Webempresa y SiteGround recogidas por Adrián Pozo en su comparativa de hosting de 2026.
Fíjate en la tercera y la cuarta fila. Cuando una agencia cobra 150 € sin alojamiento, el precio real es 150 más lo que cueste el hosting gestionado, y además hay dos proveedores que se echan la culpa el uno al otro cuando algo falla. Preguntar "¿incluye el alojamiento?" ahorra ese disgusto.
Nuestros tres planes
Precios al mes sin IVA. Sin permanencia: se cancela desde el panel, sin llamar ni justificar nada, y al cancelar entregamos una copia completa de la web, la base de datos y los accesos. Las copias se guardan en Europa, fuera del servidor de la web. El detalle, en mantenimiento.
El plan Básico está pensado para una web de empresa que no cambia cada semana. El Pro, para quien instala herramientas o publica con cierta frecuencia y quiere que el aviso de cookies y los textos legales se revisen solos. El Empresa, para tiendas y webs con reservas, donde una hora caída se nota en la caja y donde probar un cambio en un entorno aparte antes de tocar la web real deja de ser un lujo.
Qué pasa cuando nadie mantiene la web
Lo veo en las auditorías. Una web que nadie toca sigue funcionando durante meses, a veces años, y por eso el dueño no nota nada. Mientras tanto la versión de WordPress queda a la vista en el código fuente, con lo que cualquiera sabe qué fallos publicados tiene. Los plugins acumulan vulnerabilidades conocidas, que es como se entra en la mayoría de webs pequeñas: nadie te ataca a ti, un programa recorre miles de webs buscando una versión concreta de un plugin de formularios. Y el servidor se queda en una versión de PHP que ya no recibe parches.
PHP 7.4 dejó de recibir parches el 28 de noviembre de 2022. Un servidor con esa versión en 2026 lleva casi cuatro años sin corregir fallos publicados, y quien lo administra probablemente ni lo sabe, porque el servidor no avisa. Y eso en ayuntamientos, que tienen técnicos y presupuesto; en las pymes el porcentaje no va a ser mejor.
Un caso de esta semana: una ferretería de Madrid cuya web no redirige a https, así que la mitad de las visitas ven el aviso de "no es seguro" en el navegador, y cuyo título en Google es solo el nombre del negocio. La web se entregó, se cobró y nadie ha vuelto a entrar. Ninguno de los fallos es grave por sí solo; son diez pequeños que se acumulan desde el día de la entrega. Otro, de hace unos meses, un camping con reservas: la web tardaba más de nueve segundos en cargar en móvil y el formulario de reserva fallaba en el teléfono. Llevaba así bastante tiempo y lo que perdía en reservas cada temporada era bastante más que cualquier cuota de mantenimiento.
Cómo saber si tu proveedor lo hace de verdad
Cuatro comprobaciones que puedes hacer hoy sin saber nada de servidores. Las tres primeras son un correo; la cuarta, un favor que te dirá más que cualquier contrato.
- Pregunta por escrito la fecha y la hora de la última copia y dónde está guardada. Una respuesta seria dice "hoy a las 03:00, en un almacén fuera del servidor, en Europa" y no "sí, hacemos copias".
- Pide el registro de actualizaciones de los últimos tres meses: qué se actualizó, qué día y si hubo que volver atrás. Si no existe, no se ha actualizado nada o se ha hecho a ciegas.
- Abre tu web en Chrome, pulsa en el icono a la izquierda de la dirección, entra en "La conexión es segura" y luego en "El certificado es válido". Mira la fecha de caducidad. Si quedan menos de quince días y nadie te ha avisado, apúntalo.
- Pide que restauren una copia en un entorno de pruebas y te manden la dirección para verla. Debería tardar menos de un día laborable. Es la única prueba real de que las copias sirven.
Si tu proveedor responde a las cuatro sin molestarse, quédate con él aunque cobre más que nosotros. Si tarda una semana o responde con evasivas, ya sabes por qué pagas.
El panel de cliente, explicado
Nuestros tres planes incluyen un panel donde ves lo que se ha hecho sin tener que preguntarlo. Lo describo tal como está diseñado (la imagen de arriba es la maqueta, con datos de ejemplo), porque "panel de cliente" suena a cosa de informáticos y es lo contrario.
Arriba, la fecha y la hora de la última copia y un botón para pedir una restauración. Debajo, la lista de actualizaciones del mes: qué plugin, de qué versión a cuál, qué día, y si se probó y quedó bien. A la derecha, el estado del certificado, con los días que le quedan, y los avisos de la vigilancia: cuántas veces se ha comprobado la web este mes y cuántas no respondió, que en un mes normal es cero. Más abajo, las horas de cambios usadas y lo que queda, las facturas, y el botón de cancelar, que hace lo que dice. El primer día de cada mes llega un informe por correo con lo mismo en una página.
No incluye gráficas de visitas ni posiciones en Google. Para eso está la medición, que es otro servicio. El panel sirve para una cosa: que puedas comprobar en treinta segundos que lo que pagas se está haciendo.
Lo que no se puede saber desde fuera
Desde una auditoría externa se ve la versión de PHP si el servidor la expone, las cabeceras, el certificado, el aviso de cookies y la velocidad. No se ve si hay copias, ni dónde están, ni si alguien las ha probado. Eso solo lo sabes preguntando, y por eso los cuatro pasos de arriba son un correo y no una herramienta.
Por dónde seguir
Si quieres saber qué se ve de tu web desde fuera, pásala por la auditoría: en un par de minutos te dice si el servidor expone la versión de PHP, si faltan cabeceras, cómo va en móvil y si el aviso de cookies deja rechazar. Si lo que quieres es que alguien se ocupe, los tres planes están en mantenimiento; se empieza con una migración desde tu proveedor actual, sin que la web deje de funcionar, y se puede cancelar el mes que quieras.
Preguntas que nos hacen
En España, entre 30 y 80 € al mes el básico (copias y actualizaciones) y entre 80 y 200 el que incluye horas de cambios y alguien que responda, según las guías de 2026 de Duegency y Cronoshare. Las agencias de Madrid con tiempos de respuesta garantizados cobran 150, 250 o 400 € sin alojamiento. Nosotros, 49, 99 o 219 € con alojamiento y panel.
Sí, porque lo que cambia es todo lo demás. WordPress publica versiones de seguridad varias veces al año, los plugins tienen fallos conocidos que se explotan a las pocas semanas y PHP 7.4 lleva sin soporte desde noviembre de 2022. Una web sin tocar durante dos años es una web con la puerta abierta.
Depende del proveedor y hay que preguntarlo. Muchas agencias cobran el mantenimiento sin alojamiento y el hosting gestionado se paga aparte, entre 3 y 28 € al mes. En nuestros tres planes el alojamiento en Europa, el dominio y el certificado van incluidos.
Con nosotros se cancela desde el panel, sin permanencia ni aviso previo, y te entregamos una copia completa de la web, la base de datos y los accesos. Con otros proveedores conviene tener la respuesta por escrito antes de firmar.
Pídele la fecha y hora de la última copia y dónde está guardada, que debería ser fuera del servidor de la web. Y pídele que restaure una en un entorno de prueba y te lo enseñe. Si tarda más de un día en responder, ya tienes la respuesta.
Fuentes
- Duegency, "¿Cuánto cuesta mantener una página web? Desglose real 2026", 12-7-2026
- Páginas Web en Madrid, precios de mantenimiento web con SLA, consultados el 2-9-2026
- Cronoshare, "Cuánto cuesta mantener una página web", consultado el 2-9-2026
- PHP, versiones con soporte (PHP 7.4 sin soporte desde el 28-11-2022; PHP 5.6 desde el 31-12-2018), consultado el 3-9-2026
- AEPD, Guía sobre el uso de las cookies, revisión de julio de 2023 exigible desde el 11-1-2024
- Dimuweb, auditoría de 190 webs municipales de la Comunidad de Madrid, 3-9-2026
- Adrián Pozo, comparativa de hosting en España 2026, consultada el 2-9-2026