Google

Mi web no sale en Google: siete causas y cómo comprobar cada una en cinco minutos

Si tu web no sale en Google suele ser por una de siete causas: sin indexar, títulos vacíos, lenta en móvil, sin ficha ni enlaces. Cómo comprobar cada una.

Alberto Ollé de Torres 3 de septiembre de 2026 10 min de lectura

Resultado de Google para una búsqueda site: de un dominio que no devuelve ninguna página indexada

Cuando una web no sale en Google casi siempre es por una de siete causas, y las tres primeras se comprueban en cinco minutos sin tocar nada. Antes de revisar ninguna conviene separar dos cosas que la gente mezcla: salir cuando alguien busca el nombre de tu empresa y salir cuando alguien busca lo que vendes. Lo primero debería pasar solo en unas semanas. Lo segundo hay que ganárselo, y es lo que de verdad trae clientes.

Salir por tu nombre y salir por lo que vendes

Supón que tu taller se llama Talleres Hermanos García, en Torrelodones. Si buscas ese nombre y no sales, tienes un problema técnico: Google no tiene tu web o no puede leerla. Nadie más compite por tu nombre. Eso se arregla con las causas 1, 2 y 7 de esta guía.

Si buscas "taller de coches en Torrelodones" y sale todo el mundo menos tú, el problema ya no es técnico. Tu web no le dice a Google qué haces ni dónde, o carga peor que la del taller de al lado, o nadie la menciona. Eso son las causas 3 a 6, y ahí no hay arreglo de cinco minutos, pero sí una comprobación de cinco minutos para saber por dónde empezar.

1. Google no tiene tu web

Es la causa más frecuente en webs recién entregadas y la más fácil de descartar.

  1. Escribe en Google site:tudominio.es, todo junto, sin www. Si salen tus páginas, pasa a la causa 2. Si no sale ninguna, sigue.
  2. Abre tudominio.es/robots.txt en el navegador. Si ves una línea Disallow: / debajo de User-agent: *, alguien le ha dicho a Google que no entre. Suele ser un resto de cuando la web estaba en desarrollo.
  3. En tu portada, pulsa el botón derecho, "Ver código fuente" y busca (Ctrl+F) la palabra noindex. Si aparece dentro de una etiqueta meta, la página está pidiendo a Google que no la muestre. En WordPress esto es la casilla "Disuadir a los motores de búsqueda" en Ajustes, Lectura.
  4. Entra en Search Console con tu cuenta de Google. Si tu dominio no está verificado, Google no tiene forma de avisarte de nada de lo anterior. Verificarlo lleva diez minutos con el registro que te da para el dominio.

El Disallow: / que sobrevive a la entrega es un clásico: la agencia lo pone para que Google no vea la web a medias, entrega, y nadie lo quita. La web funciona, el cliente la ve, y para Google no existe.

2. Títulos y descripciones vacíos o iguales en todas las páginas

El título es lo que sale en azul en Google; la descripción, las dos líneas grises de debajo. Si el título de todas tus páginas es "Inicio" o el nombre de la empresa, Google no sabe de qué va cada una y el que busca tampoco tiene motivo para pulsar.

  1. Busca site:tudominio.es y lee los títulos de los resultados. Si son todos iguales, o son "Inicio", "Servicios", "Contacto" sin más, ya lo tienes.
  2. Mira si debajo de cada resultado hay una descripción escrita por ti o un trozo de texto cortado por Google. Lo segundo significa que no hay descripción.
  3. En WordPress con Yoast o Rank Math, cada página tiene un campo de título y otro de descripción al final del editor. Escríbelos: qué es, para quién y dónde, en 60 y 155 caracteres.

Si eso pasa en ayuntamientos con web desde hace veinte años, en pymes no suele ser mejor. Esta semana he auditado una ferretería de Madrid cuyo título es solo el nombre del negocio. Nada de "ferretería", nada del barrio. Con el nombre sale; con "ferretería en" y su calle, no.

3. La web es lenta en el móvil

Google decide qué mostrar leyendo la versión móvil de tu web, no la de escritorio, desde que terminó de pasar todas las webs a indexación centrada en móviles en 2023. Una web que en el ordenador de la oficina va bien puede tardar quince segundos en un teléfono con cobertura normal.

  1. Entra en pagespeed.web.dev, pega la dirección de tu portada y espera un minuto.
  2. Mira la pestaña "Móvil" (es la que sale por defecto) y la nota de rendimiento. Por encima de 90, bien. Entre 50 y 89, mejorable. Por debajo de 50, tienes un problema.
  3. Justo debajo, el indicador LCP dice cuánto tarda en verse el contenido principal. Google quiere menos de 2,5 segundos.
  4. Ahora abre la web en tu propio móvil con los datos, no con el wifi. Es la prueba que no engaña.

De las 194 webs municipales que medimos con Lighthouse móvil el 3 de septiembre, la nota mediana de rendimiento es 59 y solo el 3 % llega a 90. La mediana del LCP es 13,5 segundos, más de cinco veces el umbral de Google. Una causa habitual es una imagen de portada de 3 o 4 MB sacada de la cámara y subida tal cual.

4. No tienes ficha de Google Business, o dice otra cosa que la web

Para cualquier búsqueda con "cerca de mí" o con un nombre de municipio, Google enseña primero el mapa con tres negocios. Esos tres salen de las fichas de Google Business, no de las webs. Sin ficha, no estás en el mapa; con una ficha cuyo teléfono o dirección no coinciden con los de la web, Google no se fía de ninguno de los dos.

  1. Busca el nombre de tu negocio en Google Maps. Si no aparece, o aparece sin reclamar ("¿Es tu negocio?"), créala o reclámala desde business.google.com.
  2. Compara nombre, dirección, teléfono y horario de la ficha con los del pie de tu web, letra por letra. "C/ Real 12" y "Calle Real, 12" son distintos para una máquina.
  3. Comprueba que la ficha enlaza a tu web y que la categoría principal es la que usaría un cliente ("Fontanero", no "Empresa de servicios").

Mi opinión, y la razón por la que nuestro servicio de ficha cuesta 60 € al mes y no más: para un negocio de barrio, la ficha bien hecha suele traer más llamadas que la web al principio. La web importa después, cuando ya te han visto en el mapa.

5. Nadie te enlaza ni te menciona

Google confía en una web en la medida en que otras webs la citan. Una web nueva sin ningún enlace externo es, para Google, un desconocido que dice ser el mejor taller de Torrelodones. Comprobarlo lleva un minuto; arreglarlo, meses.

  1. Busca en Google tu nombre de empresa entre comillas y añade -site:tudominio.es. Lo que sale son las webs que te mencionan sin ser la tuya. Si no sale nada, ahí está la causa.
  2. Apunta dónde deberías estar y no estás: la web de tu ayuntamiento si tiene directorio de comercios, la asociación de empresarios de tu zona, el colegio profesional, los directorios del sector, los proveedores que tienen una página de "distribuidores".

Una nota en prensa local vale más que cincuenta directorios. Un ayuntamiento que enlaza a la web del camping de su municipio, o una asociación de comerciantes con la lista de socios enlazada, son los enlaces que más pesan en una búsqueda con nombre de pueblo.

6. Los textos no dicen qué haces ni dónde

"Bienvenidos a nuestra web. Somos una empresa joven y dinámica comprometida con la calidad." Con ese texto Google no sabe si vendes seguros o repones cristales, y el que busca "cristalero en Las Rozas" tampoco. Esa portada, con pequeñas variaciones, se repite en las webs que revisamos.

La comprobación no necesita herramienta. Abre tu portada y busca, con Ctrl+F, la palabra que usaría un cliente para describir tu oficio y el nombre de tu municipio. Si no aparecen en el primer párrafo, ni en el título de la página, ni en el pie, Google tiene que adivinarlo. No adivina.

Lo que funciona es aburrido de escribir: "Cristalería en Las Rozas desde 1994. Reposición de cristales, mamparas de baño y espejos a medida en Las Rozas, Majadahonda y Torrelodones. Presupuesto en 24 horas." Eso, en la portada, arriba, en texto que se pueda seleccionar y no metido en una imagen. Una página por servicio con el mismo criterio. Y nada de repetir "cristalería Las Rozas" veinte veces: la primera vale, las otras diecinueve restan.

7. La web es nueva y Google aún no ha pasado

Google puede tardar días o semanas en encontrar una web nueva, y varias más en mostrar todas sus páginas. Si tu web tiene menos de un mes, esta es la causa más probable y se acelera con dos cosas.

  1. En Search Console, con el dominio verificado, entra en "Sitemaps" y envía la dirección de tu mapa del sitio. En WordPress suele ser tudominio.es/sitemap_index.xml con Yoast o tudominio.es/sitemap.xml con Rank Math o sin plugin.
  2. Pega la dirección de tu portada en la barra de arriba de Search Console y pulsa "Solicitar indexación". Sirve para una página cada vez; úsalo con la portada y las dos o tres páginas que más te importan.

Lo que no se acelera es lo otro. Salir por lo que vendes en un municipio donde hay otros veinte negocios iguales lleva de tres a doce meses de trabajo continuado: textos que digan qué haces y dónde, una ficha activa con reseñas, enlaces de sitios reales y paciencia. Quien te prometa la primera página en un mes no te va a decir cómo.

Qué no hacer aunque te lo vendan

Comprar enlaces. Paquetes de "100 enlaces de calidad por 90 €". Google los detecta desde hace más de diez años, los ignora en el mejor caso y aplica una penalización manual en el peor. La política de spam de Google los nombra en la primera línea.

Comprar reseñas. Google las borra y puede suspender la ficha entera, con lo que desapareces del mapa. En España, publicar reseñas falsas es una práctica engañosa según el artículo 27 de la Ley de Competencia Desleal desde la reforma de 2021, y Duegency detalla en su guía del 12 de julio de 2026 las sanciones que ya se están aplicando. Una ficha con seis reseñas reales y una respuesta a cada una vale más que una con sesenta compradas en marzo.

Repetir la palabra de búsqueda hasta el absurdo. El texto de "cristalería Las Rozas, cristales Las Rozas, cristalero Las Rozas barato" en letra pequeña al pie de la página. Google lo llama relleno de palabras clave (keyword stuffing) y lo trata como spam desde siempre. Al lector también le suena a spam, que es peor.

Cambiar de dominio o rehacer la web cada año. Cada vez que se cambia el dominio o la estructura de direcciones sin redirecciones, Google empieza de cero. Un negocio que va por su tercera web en cinco años sin redirecciones no ha dejado que Google conozca ninguna.

Lo que no se puede saber en cinco minutos

Con las comprobaciones de arriba sabes si Google puede leer tu web, si carga bien y si tienes ficha y enlaces. Lo que no puedes saber desde fuera es cuánta gente busca tu servicio en tu zona (Google no da esa cifra en abierto; las herramientas de pago la estiman) ni por qué un competidor concreto sale delante de ti. Eso se mira con la web delante, comparando con los tres primeros, y lleva más de una tarde.

Por dónde seguir

Nuestra auditoría hace sola las comprobaciones 1, 2 y 3: mira si la web permite indexarse, si los títulos y descripciones existen y son distintos, y cómo carga en móvil según Lighthouse. Tarda un par de minutos y no pide registro. Si el resultado es que la web está bien y aun así no sales por lo que vendes, el trabajo es de textos, ficha y enlaces durante unos meses, y eso es lo que hacemos en que te encuentren, con precio mensual y sin permanencia.

Preguntas que nos hacen

Escribe en Google site:tudominio.es (sin espacio y sin www). Si aparecen tus páginas, está indexada. Si no aparece ninguna, Google no la tiene y hay que mirar el robots.txt, la etiqueta noindex y Search Console antes que nada.

Entre unos días y varias semanas para que aparezca por su propio nombre, y meses para que aparezca por lo que vendes. Enviar el sitemap desde Search Console acorta la primera parte; la segunda depende de los textos y de que alguien te enlace.

Es lo normal en una web nueva o sin trabajar. Salir por tu nombre casi no tiene competencia. Salir por "fontanero en Majadahonda" significa competir con todos los fontaneros de Majadahonda, y ahí cuentan los textos, la ficha de Google, la velocidad y quién te enlaza.

Puedes, y suele salir caro. Google borra las reseñas compradas y puede suspender la ficha, y en España las reseñas falsas son una práctica engañosa según la Ley de Competencia Desleal desde la reforma de 2021. Los enlaces comprados llevan penalización manual desde hace más de una década.

Comprueba sola las tres primeras causas: si la web se puede indexar, si los títulos y descripciones existen y son distintos, y cómo carga en móvil. Las otras cuatro (ficha, enlaces, textos y antigüedad) las revisas tú con los pasos de esta guía o las miramos juntos.

Fuentes

Seguir leyendo

Otras guías que vienen a cuento

¿Hablamos de tu web o de lo que necesitas montar?

Cuéntanoslo y en 24 horas laborables tienes una respuesta con precio cerrado. Si ya tienes web, empieza por la auditoría: es gratis y tarda un minuto.