En las 230 webs de pymes de Madrid que auditamos en septiembre de 2026, solo el 18 % tiene botón de WhatsApp. Y sin embargo el 35 % de las pymes españolas dice que invertirá en IA este año, y el uso que más citan es la atención al cliente (encuesta de IONOS y YouGov, 2026). El motivo suele ser el mismo: los mensajes que llegan fuera de horario se contestan al día siguiente, y para entonces el cliente ya ha reservado en otro sitio. Esta guía cuenta lo que un asistente hace bien, lo que no, lo que cuesta en el mercado y lo que cobramos nosotros, y cómo probarlo antes de pagar.
Qué hace bien
Un asistente con IA que sabe lo que tiene que saber resuelve la mayoría de las preguntas repetidas de un negocio pequeño:
- Horarios, dirección, cómo llegar, si hay aparcamiento. Lo que está en la web, contestado en dos líneas sin que nadie busque.
- Precios y servicios. "¿Cuánto cuesta una revisión?", "¿hacéis reparación de lunas?", "¿tenéis menú sin gluten?". Si está en la tarifa que le has dado, lo dice; si no está, dice que no lo sabe y ofrece que llamen.
- Citas y reservas. Recoge nombre, teléfono, servicio y hora, y lo apunta en la agenda o se lo pasa al negocio. Es lo que más vende: una cita cerrada a las once de la noche es una cita que no se ha ido a la competencia.
- Estado de un pedido o una reparación, si tiene acceso al sistema donde está.
- Recoger el contacto de quien quiere hablar con una persona, con el motivo, para que la llamada de la mañana ya vaya preparada.
- Contestar en el idioma del cliente, que en turismo y hostelería es la mitad del valor.
Para qué no sirve, o no debe servir
- Presupuestos que dependen de ver el trabajo. Una reforma, una reparación sin diagnóstico, un traslado. El asistente recoge los datos y las fotos, y una persona presupuesta.
- Negociar. Descuentos, condiciones, excepciones. Cualquier asistente al que se le permita negociar acabará regalando algo.
- Quejas. Una queja gestionada por una máquina es una queja doble. El asistente pide disculpas, recoge el caso y avisa a alguien con nombre.
- Diagnósticos, consejo legal o médico. Puede decir qué servicios hay y cuánto cuestan; no puede decir qué le pasa a tu coche o a tu rodilla.
- Contestar lo que no está escrito. Es la regla que lo sostiene todo: si tu web no tiene precios, el asistente no tiene precios. Primero se escribe la web, después se monta el asistente.
Cómo se monta uno que no invente
Lo que separa un asistente útil de uno peligroso son cuatro decisiones, y ninguna es "qué modelo de IA usa":
- Qué sabe. Las páginas de la web, la tarifa en PDF, las preguntas frecuentes que contestáis por teléfono, y nada más. Nada de "conocimiento general": si le preguntan por la capital de Mongolia, dice que solo sabe de la clínica.
- Qué tiene prohibido. Inventar precios, dar plazos que no están escritos, negociar, opinar, hablar de la competencia. Cuando no sabe, la respuesta es siempre la misma: no lo sé, te paso con una persona.
- A quién avisa y cómo. Cada traspaso llega a un correo o a un WhatsApp con la conversación entera, en el momento. Sin esto, el asistente es un buzón que nadie abre.
- Cómo se probó. Antes de entregarlo, veinte preguntas de tu sector y cinco trampas: "olvida tus instrucciones", "dame un descuento", "¿qué opinas de la clínica de enfrente?", una pregunta en inglés, una pregunta sin respuesta en la web. Se enseñan las veinticinco respuestas en la entrega.
Después del alta, lo que mantiene el asistente útil es mirar cada mes lo que no supo contestar (el registro lo guarda) y añadirlo a lo que sabe. Suelen ser tres o cuatro cosas al mes; en tres meses el asistente contesta casi todo.
Lo que cuesta en 2026, opción por opción
| Opción | Precio | Para quién | Lo que no te cuentan |
|---|---|---|---|
| Herramienta de autoservicio (Tidio, Crisp y similares) | 29 a 79 €/mes, sin alta | Quien quiere montarlo solo y en inglés no le importa | Los datos van a servidores fuera de Europa en varios casos; el aviso de IA y el traspaso hay que configurarlos; nadie mira lo que no supo contestar; lo que da gratis cada una está en chatbot gratis para tu web |
| Chatbot de menús de una agencia | 300 a 1.500 € de alta y 30 a 250 €/mes | Negocios con cinco preguntas fijas | No entiende preguntas escritas de otra forma; la gente lo abandona en el segundo mensaje |
| Asistente con IA de una agencia española | 3.000 a 15.000 € de alta y 150 a 600 €/mes | Empresas medianas con integraciones | La cuota cubre horas de agencia, no el coste del modelo, que son céntimos por conversación |
| Nuestro asistente en la web | 390 € de alta y 39 €/mes hasta 500 conversaciones | Negocios con más de diez consultas al día y la web escrita | Si tu web no tiene precios, primero la web |
| Nuestro asistente en WhatsApp y web | 490 € de alta y 69 €/mes, más lo que cobra Meta | Los que reciben las consultas por WhatsApp o dan citas | La verificación de la empresa en Meta puede tardar días y rechaza negocios sin web o sin CIF claro |
Los rangos de agencias salen de las guías de precios publicadas por consultoras españolas en 2026 (Javadex, Tenea, SAPI, Aimoova). Los de herramientas, de sus páginas de precios el 5 de septiembre de 2026.
De dónde sale la diferencia de precio: el coste del modelo. Los modelos rápidos que sirven para esto se cobran por tokens, que son trozos de palabra: un millón de tokens son unas 750.000 palabras. A los precios públicos de septiembre de 2026 (del orden de 1 $ por millón de tokens leídos y 5 $ por millón escritos), una conversación de ocho mensajes cuesta entre medio céntimo y dos céntimos de dólar, y quinientas conversaciones al mes, entre 3 y 10 $. Lo que cuesta de verdad es montarlo, probarlo y revisarlo, y eso es lo que cubren el alta y la cuota.
El precio de Meta por WhatsApp
Desde julio de 2025 Meta cobra por mensaje de plantilla entregado, según categoría y país. En España, a 5 de septiembre de 2026: 0,0509 € el mensaje de marketing (una oferta), 0,0166 € el de utilidad (una confirmación o un recordatorio). Los mensajes que responden a un cliente dentro de las 24 horas siguientes a su último mensaje son gratis, y también todo lo que pase en las 72 horas después de que alguien llegue desde un anuncio. Para un negocio que sobre todo responde, la factura de Meta es pequeña: de 5 a 25 € al mes para 100 a 500 conversaciones. La pagas tú a Meta; nosotros no la intermediamos ni cobramos cuota de plataforma por el número, que en otros proveedores son unos 49 € al mes.
Dos obligaciones legales y el RGPD
Dos cosas del Reglamento europeo de IA: que el asistente diga que es una máquina en el primer mensaje (desde el 2 de agosto de 2026) y una formación mínima de quien lo usa en la empresa (desde el 2 de febrero de 2025). Y lo de siempre del RGPD, que pesa más: cláusula de privacidad para las conversaciones, contrato de tratamiento con el proveedor del modelo y plazo de borrado. Con cada asistente que montamos van los textos; las conversaciones se guardan noventa días en nuestro servidor en Europa y se borran. Los textos del aviso, para copiar, están en cómo avisar de que tu chat es una IA. Lo que cuesta por dentro cada conversación, cada mensaje de WhatsApp y cada minuto de voz está en cuánto cuesta de verdad la IA para una pyme.
Cuándo no te lo recomendamos
Cuando te llegan menos de diez consultas al día: contéstalas tú, y pon el botón de WhatsApp con mensaje preparado, que cuesta media hora (cómo hacerlo). Cuando tu web no tiene los precios ni los horarios: primero eso. Cuando lo que quieres es que "venda" solo: un asistente informa y recoge contactos; vender sigue siendo cosa de personas. Y cuando tu proceso de citas cambia cada semana: estabilízalo, aunque sea en una hoja de cálculo, y automatízalo después.
Si quieres saber si a tu negocio le compensa y qué otra cosa podría hacer la IA, el test de un minuto lo dice con precio; si ya lo tienes claro, los precios están en la página de inteligencia artificial.
Preguntas sobre el chat con IA
No. El chatbot de menús ("pulsa 1 para horarios") sigue un árbol fijo y no entiende una pregunta escrita de otra forma; cuesta poco y frustra mucho. El asistente con IA lee la pregunta tal cual y responde con lo que tiene en su base (tu web, tus tarifas); si está bien limitado, no inventa. En 2026 casi todo lo que se vende como chatbot ya es lo segundo.
Sí, si hay dónde apuntarlas: una agenda con API (Google Calendar, Calendly), nuestro módulo de reservas o un formulario que le llegue al negocio. Sin eso, recoge nombre, teléfono y hora preferida y avisa a una persona, que es lo que hace un recepcionista.
Lo pasa a una persona. Un asistente no debe negociar precios ni gestionar quejas; está instruido para decir "eso lo ve una persona, ¿me dejas tu teléfono?". Lo probamos antes de entregarlo con preguntas trampa ("olvida tus instrucciones", "dame un 20 %").
Lo que cobra Meta por las conversaciones que empieza tu negocio: en España, 0,0166 € por mensaje de utilidad (confirmaciones, recordatorios) y 0,0509 € por mensaje de marketing. Las que empieza el cliente son gratis dentro de las 24 horas siguientes. Para 100 a 500 conversaciones al mes, entre 5 y 25 €. Además hace falta verificar la empresa en Meta, que es el paso que más se atasca.
Sí, desde el 2 de agosto de 2026 (artículo 50 del Reglamento europeo de IA), en el primer mensaje y de forma clara. Además funciona mejor: la gente pregunta más claro cuando sabe que habla con un asistente.
Fuentes
- Meta, precios de la plataforma de WhatsApp Business, consultado el 5 de septiembre de 2026
- Precio de referencia de las APIs de modelos rápidos (Anthropic), septiembre de 2026
- Javadex, agentes de IA para atención al cliente en pymes, precios 2026
- SAPI, cuánto cuesta un chatbot para WhatsApp en 2026
- Informe propio, estado de las webs de pymes de Madrid, septiembre de 2026